Cremas naturales: diferencia entre pomadas y ungüentos


Cada vez hay más cremas naturales en el mercado. Por suerte, en estos últimos años, el abanico de productos naturales y ecológicos no para de crecer siendo las cremas la estrella de los cosméticos naturales. Aunque de forma habitual usamos la denominación crema para referirnos a cualquier preparación elaborada para hidratar y nutrir la piel de cara, cuerpo y manos/pies, desde el punto de vista técnico y también por las características de aplicación, es muy interesante diferenciar entre cremas y ungüentos.

Ungüento natural

Los ungüentos o pomadas son preparados farmacéuticos elaborados con grasas, o sustancias de propiedades similares, para aplicar principios activos. Carecen de agua en su formulación. En el caso de un ungüento natural normalmente casi el 100% del ungüento son los propios principios activos que deseamos aplicar en la piel. En caso de ungüentos o pomadas convencionales o farmacéuticas, la mayoría de la formulación suelen ser hidrocarburos (parafina -vaselina- es lo más común) y sólo una pequeña parte es principio activo.

Crema natural

Las cremas son, también en farmacia, preparados semisólidos para el tratamiento tópico. Su base es agua, a diferencia del ungüento o la pomada, que no posee agua en la fórmula. En su fórmula contienen del 50 al 80% de agua formando una emulsión con grasas o aceites (una fase lipofílica). De hecho una emulsión consiste en mezclar de forma homogénea líquidos a priori inmiscibles, como por ejemplo el aceite de oliva y el agua.

Entonces, una crema es una mezcla homogénea de una fase acuosa y una fase oleosa. Típicamente una crema natural tendrá en su fase oleosa aceites vegetales y aceites esenciales y en su fase acuosa, la propia agua, y extractos herbales solubles en la misma. La textura de una crema puede ir desde la de una leche bastante líquida a la de una espesa nata. Pero de cualquier modo, al tacto y normalmente también en su aspecto se verá claramente que es una crema. Puedes ver el ejemplo de nuestra crema facial regeneradora o nuestra loción corporal. Para conseguir la mezcla agua y aceite es imprescindible el uso de emulsionantes, que trataremos en futuras entradas.

Un ungüento es una mezcla de aceites y/o grasas (la diferencia de un aceite y una grasa es su punto de fusión, estas últimas son sólidas a temperatura ambiente) que a 25ºC son sólidos. Si la mezcla tiene bastante grasa, como por ejemplo mucha manteca de karité, podría ser sólida per se, pero lo habitual es añadir a la mezcla de aceites alguna sustancia que eleve mucho su punto de fusión, ceras tradicionalmente, siendo la de abejas la más utilizada.