Identifica los cambios anormales de tus senos


Los senos son uno de los órganos más preciados por así decirlo de la mujer, ya que le proporciona femineidad y además representa la maternidad, por lo tanto, es también uno de los más cuidados y más que normal es necesario para asegurar su buen funcionamiento y evitar problemas de salud mayores en un futuro.

Durante la pubertad comenzamos a ver muchos cambios, algunos bruscos en nuestros senos, por lo que siempre existen algunas cosas de ellos que no estamos seguras que sean normales o no por esto es importante conocer mejor los senos desde su interior.
Los senos están compuesto en un 90,5 de grasa además de los ligamentos  que soportan los conductos galáctoforos y la glándula mamaria, estas están recubiertas de piel y tienen una aureola de color rosado o marrón y el pezón, el color dependerá obviamente del color de piel de la mujer.

Además de la pubertad la mujer presenta varios cambios en los senos los cuales pueden ser benignos o malignos, cambios que toda mujer debe conocer para poder determinar cuándo piensa que puede estar es riesgos de salud para inmediatamente notificarle a su médico el cual debe hacerle una exploración física y descartar algún síntoma maligno.

Algunos cambios son normales como los que se experimenta e cada menstruación, estos cambios pueden consistir en inflamación, sensibilidad o dolor en el pezón, algunos bultos o masas provocado por el líquido adicional que se acumula  en el tejido mamario los cuales deben desaparecer al término de la menstruación, por lo que lo más recomendable es hacerse una auto-evaluación mamaria después de culminar el periodo.

Además existen algunos tumores o pequeños quistes que muchas veces son benignos pero esto lo debe determinar un médico.Sin embargo existen otros cambios que generalmente son malignos, como hoyos en la piel, enrojecimiento, endurecimiento, aumento de grosor del tejido, aumento del tamaño fuera del periodo menstrual, secreción grisácea y/o pegajosa del pezón, algún abultamiento fuera del periodo, estos síntomas pueden estar alertando de un posible cáncer de mama.

Para evitar el cáncer de mama debes hacerte una revisión al menos cada dos años del especialista, o sea, un ginecólogo, hacerte un auto examen mensual, hacerte mamografías periódicas a partir de los 35 a 40 años de edad, de esta forma estarás detectando cualquier peligro que tengas a tiempo lo que hará  que puedas hacerte un tratamiento temprano y pueda curar el cáncer posiblemente en su totalidad.