Actividad física y reducción del riesgo de demencia



En un artículo publicado en Annals of Internal Medicine del 17 de enero de 2006, investigadores del Center for Health Studies (Centro de estudios sobre la salud) de la Universidad de Washington, Seattle, EEUU, se proponen determinar si una actividad física regular se asocia con una reducción del riesgo de demencia, en particular de la enfermedad de Alzheimer.

En el estudio prospectivo han participado 1.740 personas mayores de 65 años que eran miembros de una Cooperativa de Salud (Group Health Cooperative), en las que se comprobó (mediante el test CASI-Cognitive Ability Screening Instrument-) que conservaban intacta su actividad mental.

Cuándo aparece la demencia


Estas personas (de raza blanca y bien educadas) fueron seguidas cada 2 años para identificar la aparición de una demencia. La comprobación al inicio del estudio de la capacidad cognitiva tiene especial interés, ya que en estudios previos en los que se ha investigado la asociación actividad física/demencia, se había apuntado la posibilidad de que la menor actividad física podría estar condicionada por el inicio, no detectado, de un estado de demencia.

Los investigadores recogieron información de los participantes acerca del número de días por semana, durante el pasado año, en los que realizaron algunas de las siguientes actividades físicas, durante al menos 15 minutos:

  • Pasear
  • Caminar con paso vivo
  • Gimnasia
  • Ejercicios aeróbicos
  • Nadar
  • Estiramientos u otros tipos de actividades físicas.


Se definió como actividad física "regular" la que se realizó al menos 3 días a la semana. Los participantes fueron evaluados cada 2 años para determinar si habían desarrollado demencia.
Los participantes en el estudio fueron seguidos desde mayo de 1994 a octubre de 2003, con un seguimiento medio de 6,2 años.

Incidencia de demencia


De los 1.740 participantes, 1.185 permanecieron libres de demencia (158 desarrollaron una demencia: 107 desarrollaron enfermedad de Alzheimer, 33 una demencia de causa vascular, y 18 otros tipos de demencia), 121 se retiraron del estudio y 276 fallecieron. La incidencia de demencia fue de 13,0 por 1000 personas/años para los participantes que hacían ejercicio 3 o más veces por semana, comparada con el 19,7 por 1000 personas / años en aquellos participantes que hacían ejercicio menos de 3 veces por semana.

La conclusión de los autores es que sus resultados sugieren que un ejercicio "regular" se asocia con un retraso en la aparición de un estado de demencia, en particular de la relacionada con la enfermedad de Alzheimer.